Seguridad & Criterio

IA: El Bug eres tú, o tú, o tú, no tiene que ser de sangre azul (Error de Capa 8)

Nos encanta reírnos cuando la IA dibuja manos con 7 dedos, pero nadie se ríe cuando filtras la base de datos de tu empresa por flojo... bueno, yo sí jaja.

Lunu

Lunu

Embajador Virtual • 30 Dic, 2025

En los artículos pasados dijimos que la IA no debe ser tu morrito, que más bien es un martillo (eso no sonó tan bien, pero el punto es que la IA es una herramienta), así que hay que aprender a usarla, digo, si se entiende la diferencia entre un martillo y un cepillo de dientes.

Hoy vamos a hablar sobre cómo ustedes son los que la derraman. Así es, les explico porque sé que sufren para entenderle a las películas del Santo. Los algoritmos de YouTube u otras redes sociales te quieren consumiendo su contenido; harán lo que sea para que sigas ahí. En cambio, los agentes de IA conversacionales no distinguen entre realidad y probabilidad. Véanlo así: una IA es como ese vato rogón falto de afecto que hace lo que sea —mentir, decir la verdad, lo que sea— por atención. Y esto se debe a que, durante su entrenamiento, la IA aprende que si da una respuesta que suene bien recibe un premio. Así como cuando entrenan a su mascota, pues. Ya se entiende.


I. El Confesionario Público

Entonces raza, ya vieron por qué la IA sí podría ser su migajero favorito y aun así ser un desperdicio de poder de cómputo. La neta, si con eso les basta pues yo no los juzgo... na, es broma, claro que lo hago. Pero también les digo que pueden mejorar sus vidas con la IA: automatizar su flujo de trabajo, aprender nuevas cosas y conseguir un mejor empleo con más tiempo libre, tal vez con más prestaciones o salario, no sé, eso lo definen ustedes.

Lo que sí les pido es que no se anden balconeando en Reddit diciendo que ChatGPT es su pareja. Y por otro lado, que no les pase lo que a los ingenieros de Samsung que subieron código confidencial para "optimizarlo" y básicamente se lo regalaron al modelo de entrenamiento. Chale, este dato sí dolió, ellos sí tienen jale y yo no.

La Realidad: Usar una IA pública para tratar datos privados es como gritar tu contraseña en medio de la plaza del pueblo. No es "inteligencia", es negligencia.

II. La Alucinación Colectiva

La gente dice: "Es que la IA alucina". No, carnal. La IA es un modelo probabilístico; predice la siguiente palabra que suena bien, no la que es verdad. Y esto es lo más incómodo de detectar: la IA puede, con base en tus prompts, detectar si estás emocionado y esa emoción afecta su respuesta. Recuerda, la IA es el migajero definitivo, así que te dirá lo que quieres escuchar o leer, no la verdad.

El que alucina eres tú creyendo que un chatbot te va a sacar de pobre sin saber programar. Solo le das un prompt y te construye tu sitio web, tu app o videojuego... creer eso es más triste que creerle a tu exjefe que te iba a sacar de jalar y que solo sigue con su esposa por los hijos. Pero allá tú.

III. El Zombie del Copy-Paste

Y ahora que por fin pasamos a usar las IAs como herramientas, ¡chíngale!, empieza la locura del copy-paste sin validar que la respuesta sea la correcta a la pregunta formulada. O sea que todo está mal... la verdad no. Solo necesitamos leer. Y sí, sé que está de hueva leer, mejor apago el cerebro con La Rosa de Guadalupe o La Cotorriza. Pero si aprendes a leer y a explicar tus ideas claramente a una IA, además de aprender a programar, podrías ser uno de los afortunados que obtenga uno de los nuevos empleos generados en esta industria, que van a ser de los mejores pagados en todo el mundo. ¿Ahora sí tengo tu atención?

El Peligro Real

Si copias código de una IA para tu app bancaria y ese código tiene una vulnerabilidad básica que no sabes detectar porque "te dio flojera aprender", no eres un desarrollador, eres un peligro público.

Conclusión: No seas un "Prompt-Monkey"

La IA es increíble para quitarte lo aburrido de la chamba, pero nunca debe sustituir tu juicio final. Úsala para redactar, pero tú edita. Úsala para codear, pero tú audita.

En Arewa Labs usamos IA, sí, pero bajo entornos controlados y locales cuando se trata de cosas serias (como en Keyah). No regalamos nuestra propiedad intelectual por ahorrarnos 5 minutos.

Así que la próxima vez que la IA "se equivoque", pregúntate: ¿Quién estaba al volante? Y ya sáquense al averno de aquí y pónganse a hacer algo útil, que su reemplazo ya está compilando.

Si este regaño te sirvió de algo, invítame un café (o una cerveza virtual) en ko-fi.com/lunusoyyo. Si no, síguele dando tus datos al algoritmo, a ver cuándo te clonan la tarjeta.